La donación de semen como medio de superar la denominada “infertilidad por factor masculina” se lleva practicando por más de cien años. La donación de ovocitos y embriones sólo se hizo posible debido a una auténtica revolución que experimentaron las técnicas de reproducción asistida a finales del siglo XX. Actualmente los diversos programas de donación, que a veces van acompañados de la gestación por sustitución, permiten tener hijos a todos que lo quieran. Nuestra Clínica se especializa en el tratamiento de la infertilidad con implicación de terceras personas y cuenta con su propio banco de donantes de semen y ovocitos.
En muchos Estados europeos existen prohibiciones directas o serias limitaciones en el uso de ovocitos donados, lo que reduce sustancialmente las posibilidades de superar la infertilidad. La mayoría de los programas de donación europeos se realizan en España, donde es más permisiva la legislación en materia de reproducción asistida.
Rusia es uno de los países donde la legislación sale en defensa del derecho de cada mujer a ser madre mediante programas de donación, independientemente de su estado civil o de que tenga o no pareja. El artículo 35 de la Ley Nº. 5487-1 “Sobre la protección de la salud de los ciudadanos de la Federación de Rusia” reza que “Toda mujer mayor de 18 años que se encuentra en edad fértil tiene derecho a la fecundación in vitro y la implantación del embrión. La fecundación in vitro y la implantación del embrión sólo se efectuarán en los centros médicos autorizados, siempre que medie el consentimiento escrito de la mujer sin pareja. Los datos sobre la fecundación in vitro y la implantación embrionaria realizadas, así como sobre la identidad del donante tendrán la consideración de secreto médico”.
Así las cosas, el estado marital no tiene importancia alguna para poder recurrir a la reproducción asistida, dado que a la hora de realizar su programa cada mujer puede intervenir como paciente única y resolver según su propio parecer la cuestión sobre la paternidad del nacido, tal como lo dispone el vigente Código de Familia ruso. El único factor limitante es la edad de la usuaria que debe ser superior a 18 años y “fértil”.
Aparentemente, nuestro legislador tiene en cuenta la edad en que una mujer puede físicamente procrear, gestar y dar a luz a un niño. Sin embargo, los últimos logros de la reproducción asistida que posibilitan tener hijos incluso a mujeres de una edad muy avanzada hacen muy difusa esta limitación, a diferencia de muchos países occidentales en los que se fija un tope de edad para las mujeres que quieren ser madres.
Los extranjeros gozan en Rusia de los mismos derechos a tener hijos mediante técnicas de reproducción asistida, incluso los programas de donación, que los rusos.
Los donantes de gametos son voluntarios que aportan su semen u ovocitos para otras personas, sin tener la patria potestad ni obligaciones legales respecto al niño por nacer. Para realizar cualquier programa de donación se precisa el consentimiento informado y por escrito de todas las partes involucradas. Si se trata de una donación de ovocitos, la donante deberá otorgar su consentimiento expreso para que se le practique la estimulación hormonal y punción ovárica. La donación puede ser anónima, en la que a los usuarios sólo se les facilita una breve descripción antropométrica o fenotípica de el o la donante, o individual, en caso de que son los usuarios quienes aportan a el o la donante.
Estudios en la mujer receptora:
Pruebas obligatorias:
Pruebas por indicaciones médicas:
Estudios en el hombre:
Pruebas obligatorias:
Pruebas por indicaciones médicas:
La Clínica Vita Nova cuenta con su propia base de donantes de ovocitos que ya han sido examinadas conforme a la Orden Nº. 67 del Ministerio de Salud y están aptas para participar en un programa de reproducción asistida. No tenemos lista de espera, así que el programa de ustedes podrá comenzar de inmediato.
La sincronización de los ciclos menstruales permite realizar la primera transferencia embrionaria en fresco, sin crioconservar los embriones, lo que aumenta los chances para conseguir el embarazo en el primer intento. En algunos casos se recomienda envolver además a una madre de alquiler, sincronizando los ciclos de la donante, la paciente y la madre subrogada a la vez. Es un procedimiento más complicado pero aumenta considerablemente las posibilidades de embarazo.
Para aumentar las posibilidades de fertilización se prescriben a la donante los medicamentos hormonales que tienen efectos estimulantes sobre la foliculogénesis. Debido a estas hormonas en los se producen no uno sino varios óvulos. Cuanto más óvulos tengamos, más posibilidades de éxito. Para inducir la superovulación sólo empleamos aquellos fármacos que están autorizados en la Federación de Rusia. Son personalizadas y adaptadas a las condiciones particulares de cada mujer la selección de los fármacos y de la pauta de estimulación, así como la introducción de modificaciones en el protocolo de inducción de la superovulación.
Habitualmente la estimulación ovárica comienza el día 2º o 3º del ciclo menstrual y tiene una duración de 10 a 12 días. Para inducir la superovulación se emplean los siguientes grupos de fármacos: moduladores selectivos de receptores estrogénicos (SERM); gonadotropinas (la gonadotropina menopáusica humana (hMG), la hormona foliculoestimulante (FSH), la hormona FSH recombinante (FSH-r), la hormona luteinizante recombinante (LH-r), la gonadotropina coriónica humana (hCG); análogos o agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (a-GnRH); antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (anti-GnRH).
La inducción de la superovulación va acompañada de un control ecográfico y hormonal que permite evaluar la respuesta de los ovarios a la estimulación, determinar el número de folículos y la velocidad de su crecimiento, corregir en caso necesario la pauta de estimulación seleccionada, así como designar la fecha de inyección de la hCG, hormona esencial para la maduración de los ovocitos.
La monitorización ecográfica es el método clave de control dinámico del desarrollo folicular y endometrial en el período de estimulación ovárica. Con este método se cuantifican los folículos, se mide su tamaño medio y el grosor del endometrio.
La monitorización hormonal permite evaluar el nivel de estradiol (E2) y progesterona (Prg) en sangre y complementar los datos del estudio ecográfico referentes a la madurez funcional de los folículos.
La fase de estimulación ovárica da por terminada una vez que el folículo dominante ha alcanzado 17 mm de diámetro, mientras que el grosor del endometrio es superior a 8 mm. La concentración de E2 en el plasma sanguíneo proporciona información adicional sobre la madurez de los folículos.
La punción ovárica y la aspiración de los ovocitos se realizan dentro de 32 a 40 horas tras la inyección de hCG. Este procedimiento se lleva a cabo en el quirófano menor de la Clínica Vita Nova, utilizando una aguja fina acoplada a una sonda de ecografía transvaginal y conectada a un sistema de aspiración. De forma habitual, la punción se hace bajo anestesia general administrada por vía intravenosa. Cuando resulte imposible practicar la punción transvaginal (por ejemplo, debido a una localización atípica de los ovarios), los ovocitos podrán ser extraídos mediante acceso laparoscópico. La punción dura sólo unos 15-20 minutos y no implica ningún riesgo para la salud de la donante. Después de la punción la donante se mantiene en la sala postoperatoria bajo la vigilancia médica durante 2 horas aproximadamente, luego de lo cual vuelve a su casa.
En la FIV se emplea el semen previamente capacitado del esposo o un donante. El semen se recoge mediante masturbación, para tener una muestra óptima el hombre debe tener abstinencia sexual de 3 a 5 días. Se puede congelar el semen para utilizarlo en el futuro.
El líquido folicular aspirado, echado en una placa de Petri, se examina con un estereomicroscopio para evaluar la calidad de los ovocitos extraídos. Luego los ovocitos se colocan en un medio de cultivo y se trasladan a una incubadora que imita el ambiente en el interior del útero.
Sean frescos o crioconservados, los espermatozoides son lavados antes de su utilización para eliminar el plasma seminal. La fracción de los espermatozoides morfológicamente normales más móviles debe ser separada de los demás espermatozoides. Actualmente existen dos métodos principales para el procesamiento del semen: centrifugación-flotación y centrifugación en gradiente de densidad.
Cuando son desfavorables los resultados del espermiograma, aplicamos la técnica de ICSI (inyección del espermatozoide en el citoplasma del ovocito con ayuda de un micromanipulador especial) que permite lograr la fertilización con sólo pocos espermatozoides sanos. La fecundación de los ovocitos se valora dentro de 12-18 horas, cuando se puede visualizar claramente los pronúcleos masculino y femenino. Los cigotos son trasladados a un medio de cultivo limpio, en el que se realiza el desarrollo inicial de los embriones. Los embriones se cultivan en una incubadora especial durante 2-5 días.
La transferencia de los embriones al útero puede realizarse en distintas fases, comenzando por la fase de cigoto y terminando con la de blastocisto que se forma entre el quinto y el sexto día post-fecundación.
No se recomienda transferir al útero más de 3 embriones, salvo que se vea reducida su capacidad de implantarse. La transferencia embrionaria se lleva a cabo mediante una cánula muy fina introducida por el canal cervical. Es un procedimiento indoloro que se realiza en régimen ambulatorio.
En caso de oclusión del canal cervical la transferencia embrionaria podrá realizarse a través de la pared uterina. La aguja con mandril puede ser introducida en la cavidad uterina por vía transvaginal, transabdominal o transuretral.
Para aumentar la posibilidad de embarazo puede emplearse el llamado “hatching asistido” (eclosión asistida), una técnica que consiste en la apertura de un pequeño orificio en la cubierta que rodea al embrión para favorecer su salida y posterior implantación en el útero.
El apoyo de la fase lútea se realiza con progesterona o sus análogos. A las pacientes que no corren el riesgo de desarrollar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) se les puede prescribir también la hCG que se administra el día de la transferencia embrionaria y luego con un intervalo de 2 a 4 días, en función de las condiciones particulares de la paciente.
La prueba de nivel de β-hCG en sangre u orina permite diagnosticar el embarazo dentro de tan sólo 12-14 días siguientes a la transferencia embrionaria. El diagnóstico ecográfico del embarazo puede realizarse con seguridad a partir del día 21 post-transferencia.
El embarazo conseguido tras una transferencia embrionaria tiene sus peculiaridades a tener en cuenta. Nos especializamos en realizar el seguimiento y control de los embarazos “por encargo”, desde el momento de la concepción hasta que se produzca el parto. Ustedes podrán encargarnos el seguimiento del embarazo por trimestres o durante todo el período de gestación.
El semen de donante puede ser utilizado en tratamientos de FIV o IA (inseminación artificial). La Clínica Vita Nova acepta el semen procedente de otros centros de reproducción que disponen de un banco de semen propio.
Sólo se puede utilizar el semen donado crioconservado que se ha mantenido en cuarentena durante seis meses, período necesario para comprobar la seronegatividad del segundo test del VIH, la sífilis y hepatitis. El uso del semen congelado/descongelado permite descartar el contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual, así como eliminar la posibilidad de que el donante se dé con la receptora.
Factores masculinos:
Factor femenino:
Falta de pareja sexual.
Contraindicaciones de la IA debidas a factores femeninos:
Pruebas obligatorias:
Pruebas por indicaciones médicas:
También pueden proceder de una donante de ovocitos y un donante de semen. En este caso los embriones se transfieren 'en fresco' 2 ó 3 días tras la fecundación. Las posibilidades de embarazo en estos casos son mucho más elevadas ya que los embriones no se han congelado.
La pareja donante debe someterse a un reconocimiento médico con inclusión de las mismas pruebas que se establecen para los donantes de gametos.
Estudios en la receptora
Pruebas obligatorias:
Pruebas por indicaciones médicas:
Para la crioconservación de semen y ovocitos se requiere el consentimiento expreso de los donantes consignado por escrito. El método óptimo de congelación y descongelación de semen u ovocitos es seleccionado por la propia Clínica.
Si el semen de un donante se conserva por primera vez, se realizará una prueba de congelación y descongelación de la muestra, pues no todas resisten este proceso. El donante deberá ser informado de los resultados de dicha prueba.