GESTACIÓN SUBROGADA

GESTACIÓN SUBROGADA

La gestación subrogada (gestación por sustitución) es una técnica para superar la infertilidad que cada año se está haciendo más difundida en el mundo. Consiste en que una mujer, llamada madre suplente, subrogada o de alquiler, se ofrece para gestar un embrión procreado por otras personas, de modo que la gestante no tiene ningún vínculo genético con el niño por nacer. La gestación subrogada sólo se hizo posible a finales de los años 70 del siglo pasado cuando nació el primer “bebé probeta”. El número de niños que han venido al mundo gracias a la gestación subrogada ya asciende a cientos de miles. La Clínica Vita Nova se especializa en los programas de gestación subrogada y tiene una amplia experiencia práctica en llevarlos a cabo.

 

Aspectos legales

La Federación de Rusia es uno de los pocos países felices en los que el alquiler de vientres es absolutamente legítimo y va regulado por la legislación vigente. Los aspectos legales de la gestación subrogada se rigen por el Código de Familia ruso (artículos 51.4 y 52.3), la Ley Nº. 5487-1 “Sobre la protección de la salud de los ciudadanos de la Federación de Rusia” (artículo 35) y la Ley Federal Nº. 143-FZ “Sobre las actas de estado civil” (artículo 16.5). Según nuestra legislación, deben existir ciertas indicaciones médicas para recurrir a los servicios de una madre de alquiler. El estado civil de los usuarios no tiene trascendencia alguna. Las personas sin pareja o las parejas no casadas oficialmente también pueden acogerse a la gestación subrogada. La nacionalidad de los usuarios tampoco tiene importancia, ya que los extranjeros gozan en Rusia de los mismos derechos a tener hijos mediante técnicas de reproducción asistida que los rusos.

Pueden ser madres de alquiler sólo las mujeres entre 29 y 35 años de edad (a modo de comparación, en Ucrania el tope de edad se fija en 40 años) que tienen, al menos, un hijo propio sano, una buena salud psicosomática y que han dado su consentimiento voluntario para prestar su vientre.

Antes de que se ponga en marcha un programa de gestación subrogada, los promotores del mismo y la madre de alquiler deben otorgar por escrito su consentimiento informado para la adhesión al programa y concertar un contrato de prestación de servicios médicos. Aparte del contrato con el centro de reproducción, les recomendamos formalizar un convenio especial con la madre de alquiler que regule el desarrollo del programa y especifique las relaciones entre ustedes y la portadora en todas las fases del programa, los derechos y las obligaciones de las partes, el importe de la compensación económica a pagarse a la madre de alquiler y las sanciones por el incumplimiento de los compromisos contraídos. Sería mejor encargar la redacción de dicho convenio a un bufete de abogados especializado en este campo de Derecho.

Tras el nacimiento del niño, la madre sustituta debe dar su autorización para que los promotores sean inscritos por el Registro Civil como padres del nacido. Esta autorización se otorga en el centro de maternidad antes del alta de la madre de alquiler y se certifica con la firma del encargado y el sello del centro sanitario. Acto seguido, el Registro Civil del lugar de nacimiento del niño o del lugar de residencia de sus padres procederá a la inscripción del nacido y expedirá el certificado de nacimiento del bebé en el cual los promotores constarán como sus padres, sin mención alguna a la madre de alquiler. El procedimiento de inscripción registral tarda un solo día. Una vez que los promotores sean inscritos como padres en el Libro de Nacimientos, la madre suplente perderá sus derechos maternos sobre el nacido. Durante los catorce años transcurridos desde el diciembre de 1995, cuando fue legalizado en Rusia el alquiler de vientres, en nuestro país no se ha dado ningún caso en que una madre de alquiler ha renunciado a entregar el niño que iba gestando a sus padres biológicos.

Nuestra Clínica sólo responde de la parte médica de programas de gestación subrogada, sin asumir responsabilidad alguna por las consecuencias legales de los mismos. Para aclarar los detalles jurídicos de su programa individual consulten con abogados especializados en materia de “vientres de alquiler”.

Usuarios sin pareja

Muchos letrados opinan que los servicios de madres de alquiler sólo son accesibles para las parejas conyugales que han contraído su matrimonio ante un órgano del Registro Civil. Pero la realidad no es así. Rusia es uno de los países donde la legislación sale en defensa del derecho de cada mujer a la maternidad, independientemente de su estado civil o de que tenga o no pareja. El artículo 35 de la Ley Nº. 5487-1 “Sobre la protección de la salud de los ciudadanos de la Federación de Rusia” reza que “Toda mujer mayor de 18 años que se encuentra en edad fértil tiene derecho a la fecundación in vitro y la implantación del embrión. La fecundación in vitro y la implantación del embrión sólo se efectuarán en los centros médicos autorizados, siempre que medie el consentimiento escrito de la mujer sin pareja. Los datos sobre la fecundación in vitro y la implantación embrionaria realizadas, así como sobre la identidad del donante tendrán la consideración de secreto médico”.

Así las cosas, el estado marital no tiene importancia alguna para poder recurrir a técnicas de reproducción asistida, dado que cada mujer sola puede contratar un “vientre de alquiler” y resolver según su propio parecer la cuestión sobre la paternidad del nacido, tal como lo dispone el vigente Código de Familia ruso. El único factor limitante es la edad de la usuaria que debe ser superior a 18 años y “fértil”. Aparentemente, nuestro legislador tiene en cuenta la edad en que una mujer puede físicamente procrear, gestar y dar a luz a un niño. Sin embargo, los últimos logros de la reproducción asistida que posibilitan tener hijos incluso a mujeres de una edad muy avanzada hacen muy difusa esta limitación.

Cualquier negativa a reconocer el derecho legítimo a la maternidad o registrar a “niños probeta” contraviene la ley y puede ser recurrida por vía judicial, máxime que contamos ya con varios precedentes favorables.

En verano de 2008 en Krasnodar a una solterona de 45 años le nació una “hija probeta”. Pese a que la madre de alquiler había firmado todos los documentos pertinentes, el Registro Civil del distrito de Prikubanski se negó a inscribir a la niña a nombre de su única progenitora, alegando que su madre legal era la mujer que la había dado a luz. Como un “compromiso” se le propuso a la promotora del programa gestacional adoptar a su propia hija.

Siguiendo las recomendaciones de abogados, la mujer presentó una demanda de determinación de la maternidad, pero el conflicto se resolvió por vía prejudicial.

La magistrada del Juzgado de Prikubanski encargada del caso, Elena Berezhinskaya, llamó la atención de los funcionarios del Registro Civil a que sus actuaciones son contrarias al ordenamiento jurídico. La juez destacó especialmente que “se debe proceder no de la letra sino del espíritu de la ley y respetar los intereses de la madre y el niño”. Sin esperar el fallo judicial, el Registro Civil reconoció a la demandante como madre legítima de la niña.

En primavera de 2009 una vecina de San Petersburgo que nunca estuvo casada fue madre a los 35 años. A primera vista, este hecho no parece tener nada de especial: los partos tardíos son cada vez más comunes, mientras que un 30% de parturientas son mujeres solteras. Lo peculiar era que el niño fue gestado por una madre sustituta, habiendo sido procreado con semen de donante.

Tan pronto nació, la madre de alquiler dio su consentimiento para que la progenitora del niño fuera registrada como su madre en el Libro de Nacimientos. No obstante, a la hora de la inscripción surgieron problemas. El Registro Civil de Kalininski de San Petersburgo se rehusó a inscribir al nacido, alegando que la Orden Nº. 67 del Ministerio de Salud de Rusia en su tercer párrafo sólo autoriza la gestación subrogada para parejas conyugales.

El caso fue llevado a juicio. En su sentencia, el Juzgado señaló que, de conformidad con el ya citado artículo 35 de la Ley Nº. 5487-1, las mujeres sin pareja tienen iguales derechos a la maternidad que las mujeres casadas.

El Juzgado estableció de forma unívoca que las demás normas de salud pública y planificación familiar no contienen ninguna prohibición o limitación que impida a una mujer soltera ser madre. El Juzgado destacó especialmente que están infundadas las referencias de autoridades registrales a la Orden Nº. 67 “Sobre la aplicación de las técnicas de reproducción asistida en el tratamiento de la infertilidad femenina y masculina”, puesto que en el primer apartado de la misma se dice que “los aspectos legales de la maternidad subrogada se regirán por otras disposiones legislativas”, es decir, la Orden Nº. 67 no tiene nada que ver con los aspectos legales de la gestación por sustitución.

El Juzgado hizo hincapié en que el artículo 51.4 del Código de Familia ruso sólo contempla un caso particular que es uno de los varios posibles, el de inscripción de un niño nacido por encargo de un matrimonio: “Los cónyuges que hayan dado su consentimiento escrito para la aplicación de la fecundación in vitro o la implantación del embrión se inscribirán en el Libro de Nacimientos como los padres del niño nacido mediante dichas técnicas. Los cónyuges que hayan dado su consentimiento escrito para la implantación del embrión en el útero de otra mujer con el fin de que lo geste, sólo serán inscritos como los padres del niño con el consentimiento de la mujer que lo haya dado a luz (madre de alquiler)”.

Ana Korcháguina, la juez que dictó el fallo, apuntó que los órganos del Registro Civil aplican erróneamente como general esta norma particular (art. 51.4 del Código de Familia), sacando la conclusión de que una mujer soltera no puede acogerse a un programa de gestación por sustitución. La juez enfatizó que tal interpretación atropella los derechos humanos consagrados en los artículos 38, 45 y 55 de la Constitución rusa.

El Juzgado apuntó que el consentimiento de la madre de alquiler testimonia que ésta no pretende al niño que ha dado a luz. Básicamente, el segundo apartado del artículo 51.4 tiene por objeto garantizar y proteger los derechos filiatorios de la portadora.

Igualmente, el Juzgado puso punto final a las polémicas sobre si pueden las parejas no casadas alquilar un vientre. Según la sentencia judicial, la postura de autoridades registrales contradice el artículo 12 del Código de Familia, el cual reza que el matrimonio se basa en el libre consentimiento del hombre y la mujer, puesto que les constriñe a casarse sin voluntad recíproca.

En efecto, del artículo 51.4 no se desprende que los usuarios deben estar casados. El matrimonio se establece en el mismo como una de las condiciones para que la pareja sea inscrita como padres de su bebé y de ningún modo como requisito necesario para poner en marcha un programa de gestación subrogada. En cualquier caso, dicha limitación carecería de sentido, ya que ninguna ley puede obligar a la gente a contraer matrimonio o restringir su derecho a tener hijos sin casarse.

Indicaciones

Para acudir a un programa de gestación por sustitución debe concurrir alguna de las indicaciones médicas especificadas en la Orden Nº. 67 del Ministerio de Salud “Sobre la aplicación de las técnicas de reproducción asistida en el tratamiento de la infertilidad femenina y masculina”, de 26 de febrero de 2003. Su lista es bastante extensa. Sin embargo, las indicaciones incondicionales son las siguientes:

  • Ausencia del útero;
  • Sinequias o adhesiones en el útero que carecen de tratamiento;
  • Enfermedades somáticas a consecuencia de las cuales queda contraindicada la gestación;
  • Reiterados intentos fallidos de FIV cuando, pese a haberse obtenido embriones de alta calidad, la transferencia de los mismos no ha conducido a un embarazo;

La Orden ministerial no contempla ninguna indicación social de la maternidad subrogada.

Estudios

Ustedes podrán realizar en nuestra Clínica todos los estudios previos al comienzo del programa. Aceptamos también las analíticas expedidas por otros centros de reproducción y laboratorios, incluso extranjeros. Les recomendamos preparar de antemano toda la documentación con respecto a su historia clínica y rellenar el formulario especial. Si fuere necesario, ustedes tendrán que someterse a un nuevo reconocimiento médico.

Estudios en la madre subrogada:

  • Determinación del grupo sanguíneo y del factor Rh;
  • Prueba del VIH, la sífilis y las hepatitis B y C (válida por 3 meses);
  • Diagnóstico de infecciones: clamidiosis, ureaplasmosis, micoplasmosis, herpes genital, citomegalia y rubéola (válido por 6 meses);
  • Análisis general de orina (válido por un mes);
  • Análisis clínico de sangre y de su coagulación (válido por un mes);
  • Análisis bioquímico de sangre: ALT, AST, bilirrubina, azúcar y urea (válido por un mes);
  • Fluorografía (válida por un año);
  • Estudios de la flora uretral y cervical y del grado de limpieza de la vagina (válidos por un mes);
  • Prueba de Papanicolau (examen citológico del cérvix);
  • Conclusión del terapeuta sobre el estado de salud y la ausencia de contraindicaciones para la gestación (válida por un año);
  • Conclusión del psiquiatra (una vez);
  • Examen ginecológico general y especial (antes de cada estimulación ovárica).

Estudios en los promotores de un programa de gestación subrogada

Estudios en la mujer

Pruebas obligatorias:

  • Examen ginecológico general y especial;
  • Ecografía de la pelvis menor;
  • Determinación del grupo sanguíneo y del factor Rh;
  • Análisis clínico de sangre, incluso el tiempo de coagulación (válido por un mes);
  • Prueba del VIH, la sífilis y las hepatitis B y C (válida por 3 meses);
  • Estudio de la flora uretral y cervical y del grado de limpieza de la vagina (válido un mes);
  • Conclusión del terapeuta sobre el estado de salud y la ausencia de contraindicaciones para la gestación.

Pruebas por indicación médica:

  • Estudio del útero y las trompas de Falopio (histerosalpingografía o histerosalpingoscopia y laparoscopia);
  • Biopsia de endometrio;
  • Estudio bacteriológico del material extraído de la uretra y del canal cervical;
  • Prueba de Papanicolau;
  • Pruebas de sangre para evaluar los niveles de FSH, LH, E2, PRL, T, cortisol, progesterona, T3, T4, TSH y STH;
  • Examen para detectar la presencia de anticuerpos antiespermáticos y antifosfolípidos;
  • Diagnóstico de eventuales infecciones: clamidiosis, ureaplasmosis, micoplasmosis, virus del herpes simple, citomegalia, toxoplasmosis y rubéola;
  • Conclusiones de otros médicos especialistas, cuando sean necesarias.

Si en el programa se usan los ovocitos de donante, la paciente sólo deberá obtener una conclusión del terapeuta sobre la posibilidad de llevar a término el emberazo y la conveniencia de utilizar ovocitos donados.

La donación de ovocitos está indicada en los casos siguientes:

  • Falta de ovocitos debida a la menopausia natural, el síndrome de insuficiencia ovárica prematura, el síndrome de ovariectomía subtotal, la radio o qunioterapia, así como a alteraciones del desarrollo (disgenesia gonadal, síndrome de Turner, etc.);
  • Disfunción ovárica en mujeres con enfermedades hereditarias (hemofilia, distrofia muscular de Duchenne, ictiosis ligada al cromosoma X, amiotrofia peronea de Charcot-Marie-Tooth, etc.);
  • Reiterados intentos fallidos de FIV debido a una baja respuesta ovárica a la estimulación hormonal u obtención reiterada de embriones de mala calidad, cuya transferencia no ha conducido a un embarazo.

Estudios en el hombre

Pruebas obligatorias:

  • Prueba del VIH, la sífilis y las hepatitis B y C (válida por 3 meses);
  • Seminograma.

Pruebas por indicación médica:

  • Determinación del grupo sanguíneo y del factor Rh;
  • Consulta con un andrólogo;
  • Diagnóstico de eventuales infecciones: clamidiosis, ureaplasmosis, micoplasmosis, virus del herpes simple y citomegalia.

Habitualmente los pacientes mayores de 35 años tienen que acudir a una consulta genética.

Fases del programa:

  • Selección de la madre de alquiler;
  • Sincronización de los ciclos de la madre genética y la de alquiler;
  • Estimulación ovárica;
  • Monitorización de la foliculogénesis y la formación del endometrio;
  • Obtención de los ovocitos mediante punción ovárica;
  • Obtención del semen;
  • Fertilización de los ovocitos y cultivo de los embriones in vitro;
  • Transferencia de los embriones a la cavidad uterina;
  • Apoyo de la fase lútea del ciclo menstrual inducido;
  • Diagnóstico temprano del embarazo;
  • Seguimiento del embarazo

Selección de la madre de alquiler

La Clínica Vita Nova cuenta con su propia base de madres subrogadas que ya han sido examinadas conforme a la Orden Nº. 67 del Ministerio de Salud y están aptas para participar en un programa de reproducción asistida. No tenemos lista de espera, así que el programa de ustedes podrá comenzar de inmediato.

También podrán buscar a una madre de alquiler a través de una agencia especializada. La búsqueda en Internet es la peor de todas las opciones posibles.

Sincronización de los ciclos de la madre genética y la de alquiler

La sincronización de los ciclos menstruales permite realizar la primera transferencia embrionaria en fresco, sin crioconservar los embriones, lo que aumenta los chances para conseguir el embarazo en el primer intento. Si fuere necesaria una donación de ovocitos, la paciente podrá escoger en nuestro banco de datos a la donante anónima, basándose en una descripción fenotípica que le sea facilitada por la Clínica. En tal caso se sincronizan los ciclos de la madre de alquiler y la donante. En algunas ocasiones, especialmente si se trata de pacientes mayores de 40 años, hace falta sincronizar los ciclos de la paciente y dos madres de alquiler a la vez.

Estimulación ovárica

Para aumentar las posibilidades de fertilización se prescriben a la paciente los medicamentos hormonales que tienen efectos estimulantes sobre la foliculogénesis. Debido a estas hormonas en los ovarios se producen no uno sino varios óvulos. Cuanto más óvulos tengamos, más posibilidades de éxito. Para inducir la superovulación sólo empleamos aquellos fármacos que están autorizados en la Federación de Rusia. En todos los casos son personalizadas y adaptadas a las condiciones particulares de cada paciente la selección de los fármacos y de la pauta de estimulación, así como la introducción de modificaciones en el protocolo de inducción de la superovulación.

Habitualmente la estimulación ovárica comienza el día 2º o 3º del ciclo menstrual y tiene una duración de 10 a 12 días. Para inducir la superovulación se emplean los siguientes grupos de fármacos: moduladores selectivos de receptores estrogénicos (SERM); gonadotropinas (la gonadotropina menopáusica humana (hMG), la hormona foliculoestimulante (FSH), la hormona FSH recombinante (FSH-r), la hormona luteinizante recombinante (LH-r), la gonadotropina coriónica humana (hCG); análogos o agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (a-GnRH); antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (anti-GnRH).

Monitorización de la foliculogénesis y la formación del endometrio

La inducción de la superovulación va acompañada de un control ecográfico y hormonal que permite evaluar la respuesta de los ovarios a la estimulación, determinar el número de folículos y la velocidad de su crecimiento, corregir en caso necesario la pauta de estimulación seleccionada, así como designar la fecha de inyección de la hCG, hormona esencial para la maduración de los ovocitos.

La monitorización ecográfica es el método clave de control dinámico del desarrollo folicular y endometrial en el período de estimulación ovárica. Con este método se cuantifican los folículos, se mide su tamaño medio y el grosor del endometrio.

La monitorización hormonal permite evaluar el nivel de estradiol (E2) y progesterona (Prg) en sangre y complementar los datos del estudio ecográfico referentes a la madurez funcional de los folículos.

Criterios para la finalización de la estimulación ovárica y la administración de la hCG

La fase de estimulación ovárica da por terminada una vez que el folículo dominante ha alcanzado 17 mm de diámetro, mientras que el grosor del endometrio es superior a 8 mm. La concentración de E2 en el plasma sanguíneo proporciona información adicional sobre la madurez de los folículos. La fase termina con una inyección intramuscular de hCG para provocar la ovulación (la dosis recomendada es de 5.000 a 10.000 UI).

Obtención de los ovocitos mediante punción ovárica

La punción ovárica y la aspiración de los ovocitos se realizan dentro de 32 a 40 horas tras la inyección de hCG. Este procedimiento se lleva a cabo en el quirófano menor de la Clínica Vita Nova, utilizando una aguja fina acoplada a una sonda de ecografía transvaginal y conectada a un sistema de aspiración. De forma habitual, la punción se hace bajo anestesia general administrada por vía intravenosa. Cuando resulte imposible practicar la punción transvaginal (por ejemplo, debido a una localización atípica de los ovarios), los ovocitos podrán ser extraídos mediante acceso laparoscópico. La punción dura sólo unos 15-20 minutos y no implica ningún riesgo para la salud de la paciente. Después de la punción la paciente se mantiene en la sala postoperatoria bajo la vigilancia médica durante 2 horas aproximadamente, luego de lo cual vuelve a su casa.

Obtención del semen para la FIV

En la FIV se emplea el semen previamente capacitado del esposo o un donante. El semen se recoge mediante masturbación, para tener una muestra óptima el hombre debe tener abstinencia sexual de 3 a 5 días. Se puede congelar el semen para utilizarlo en el futuro. Los pacientes seleccionan al donante anónimo de forma libre y voluntaria, basándose en una descripción fenotípica suministrada por la Clínica.

Fertilización de los ovocitos y cultivo de los embriones in vitro

El líquido folicular aspirado, echado en una placa de Petri, se examina con un estereomicroscopio para evaluar la calidad de los ovocitos extraídos. Luego los ovocitos se colocan en un medio de cultivo y se trasladan a una incubadora que imita el ambiente en el interior del útero.

Sean frescos o crioconservados, los espermatozoides son lavados antes de su utilización para eliminar el plasma seminal. La fracción de los espermatozoides morfológicamente normales más móviles debe ser separada de los demás espermatozoides. Actualmente existen dos métodos principales para el procesamiento del semen: centrifugación-flotación y centrifugación en gradiente de densidad.

Cuando son desfavorables los resultados del seminograma, aplicamos la técnica de ICSI (inyección del espermatozoide en el citoplasma del ovocito con ayuda de un micromanipulador especial) que permite lograr la fertilización con sólo pocos espermatozoides sanos. La fecundación de los ovocitos se valora dentro de 12-18 horas, cuando se puede visualizar claramente los pronúcleos masculino y femenino. Los cigotos son trasladados a un medio de cultivo limpio, en el que se realiza el desarrollo inicial de los embriones. Los embriones se cultivan en una incubadora especial durante 2-5 días.

Transferencia de los embriones al útero

La transferencia de los embriones al útero puede realizarse en distintas fases, comenzando por la fase de cigoto y terminando con la de blastocisto que se forma entre el quinto y el sexto día post-fecundación.

No se recomienda transferir al útero más de 3 embriones, salvo que se vea reducida su capacidad de implantarse. La transferencia embrionaria se lleva a cabo mediante una cánula muy fina introducida por el canal cervical. Es un procedimiento indoloro que se realiza en régimen ambulatorio.

En caso de oclusión del canal cervical la transferencia embrionaria podrá realizarse a través de la pared uterina. La aguja con mandril puede ser introducida en la cavidad uterina por vía transvaginal, transabdominal o transuretral.

Para aumentar la posibilidad de embarazo puede emplearse el llamado “hatching asistido” (eclosión asistida), una técnica que consiste en la apertura de un pequeño orificio en la cubierta que rodea al embrión para favorecer su salida y posterior implantación en el útero.

Apoyo de la fase lútea del ciclo menstrual inducido

El apoyo de la fase lútea se realiza con progesterona o sus análogos. A las pacientes que no corren el riesgo de desarrollar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) se les puede prescribir también la hCG que se administra el día de la transferencia embrionaria y luego con un intervalo de 2 a 4 días, en función de las condiciones particulares de la paciente.

Diagnóstico temprano del embarazo

La prueba de nivel de β-hCG en sangre u orina permite diagnosticar el embarazo dentro de tan sólo 12-14 días siguientes a la transferencia embrionaria. El diagnóstico ecográfico del embarazo puede realizarse con seguridad a partir del día 21 post-transferencia.

Seguimiento del embarazo

El embarazo conseguido tras una transferencia embrionaria tiene sus peculiaridades a tener en cuenta. Nos especializamos en realizar el seguimiento y control de los embarazos “por encargo”, desde el momento de la concepción hasta que se produzca el parto. Ustedes podrán encargarnos el seguimiento del embarazo por trimestres o durante todo el período de gestación.

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